Mobbing institucional: El acoso desde las instituciones

                "La solidaridad colectiva como solución genérica al acoso laboral"
 

El psicólogo Francisco Fuertes aconseja la solidaridad colectiva como solución genérica al acoso laboral

9 de noviembre de 2003
VALLADOLID, 9 (EUROPA PRESS)

Su ponencia en las III Jornadas Confederales, celebradas en Valladolid, explica las etapas y características del mobbing.

Una distendida ponencia del psicólogo organizacional de la Universidad Jaume I de Castellón, Francisco Fuertes Martínez, trató hoy en las III Jornadas Confederales organizadas en Valladolid las etapas y especificidades del mobbing o acoso laboral. Posteriormente, apuntó en declaraciones a Europa Press, que la solución genérica para hechos de este tipo es que la sociedad sea consciente de estos mecanismos y los avergüence desde el principio".

"Cuando una persona reiteradamente ningunee, cotillee de otro, debería decírsele 'de qué vas, por ahí no', y unirse a los otros testigos para lanzar al mensaje de que esto no debe hacerse. No hay que tener miedo a los mensajes que lanza el acosador, porque cuando da 'leña' a otro está diciendo, 'cuidado con pasarse conmigo que sufriréis lo mismo que este'. El acosador solo no tiene media bofetada", aseguró Martínez.

Sobre otros recursos de los acosados para solucionar este tipo de traumas, afirmó que las medidas son dispares, según la etapa. "Lo primero que una persona que padece 'mobbing' necesita es que los amigos o un profesional le ayuden a analizar lo que le pasa, porque algo que incrementa lo terrible de estas agresiones es que no tienen nombres para ponerle", explicó. "Sufro pero no sé lo que me pasa. Conocer lo que se padece es un primer bálsamo interesante, aunque no suficiente", aseguró.

También apuntó como otra posibilidad la práctica de ciertas habilidades sociales "porque en la vida occidental, las habilidades sencillas del tú a tú son muy interesantes, aunque puede ser conveniente llegar a realizar un cierto teatro, sin llegar a extremos", puntualizó.

"Otro recurso puede ser acudir a un abogado, pero con pies de plomo, ya que no todos los casos ganados significan solucionar el problema. Hay acosados que han ganado un juicio y han agravado su problema y otros que lo han perdido y han mejorado", explicó el psicólogo.

MOBBING ES MOBBING

Su ponencia, bajo el título, 'Mobbing institucional: El acoso desde las instituciones', fue en realidad una explicación genérica sobre este fenómeno de agresión. No obstante, puntualizó que el mobbing institucional "es el mobbing a secas. No veo la posibilidad de que un individuo acose a otro de forma aislada. El arropamiento de una cultura ya supone acoso dentro de una institución", aseveró.

Además, añadió que "ciertamente" hay instituciones más ideologizadas con un programa más claro "de deshacerse de cierto tipo de individuos y que practican más refinadamente un tipo de estrategia institucional. En una congregación religiosa donde quieran deshacerse de los profesores que no van a misa lo tienen más claro y más expeditivo; no es muy distinto que en una universidad quieran deshacerse de un profesor", indicó el psicólogo a Europa Press.

No obstante, y sin ánimo de hacer una crítica genérica al mundo empresarial sino a las empresas en que se da esta política de agresión, afirmó que ciertos entornos agresivos de trabajo en la responden "a un dogmatismo que no respeta valores incuestionables como la dignidad de las personas, en aras, por ejemplo del ahorro de costes. A partir de ahí vale todo, muchas técnicas de gestión empresarial practicadas por algunas empresas, no todas, son más religiones que ciencia o tecnología. Es un nuevo fanatismo", opinó.

Asimismo, sobre la incidencia del 'mobbing' en España con respecto de otros países europeo afirmó que no dispone de datos fidedignos y afirmó con contundencia que aunque que da igual "que haya un 15 por ciento que uno solo. Cada caso único es suficientemente grave, es como si tuviéramos abolida la pena de muerte pero matamos a gente de forma sutil, porque el 20 por ciento de los acosados se suicida", aseguró.

En su ponencia, fue especialmente gráfica una comparación que mostraba, bien entendida, el modo empático en que se solucionaría el problema del mobbing. "Cuando sintamos la sensibilidad que padecemos, entre hombres, cuando a alguien le pegan una patada en los huevos, empezaremos a ponerle fin a esta lacra", afirmó Martínez, quien destacó que esta metáfora no respondía en ningún caso a una posible intención de ser grosero.